Los Beneficios Biopsicosociales de la Espiritualidad como Complemento de Tratamientos Basados en Evidencia para el Trastorno de Uso de Sustancias

Autores/as

  • Jonathan Echevarría-Marrero, Psy.D. Casa La Providencia (Centro de Tratamiento de Adicciones Hospitalario/Ambulatio)
  • Arnaldo Cruz-Igartúa, M.D. Universidad Central del Caribe
  • John Van Doren, M.D. Universidad Central del Caribe

Palabras clave:

espiritualidad, trastorno uso de substancias, adicciones, biopsicosocial

Resumen

Por muchos años la espiritualidad ha modulado los servicios ofrecidos en centro de tratamiento para las adicciones, especialmente organizaciones del tercer sector y centros comunitarios con base de fe. La evidencia científica sugiere que la Corteza Pre-Frontal está ligada con las experiencias espirituales/religiosas. La espiritualidad ha sido asociada con la recuperación de la condición de adicción, y por décadas ha sido utilizada por programas de 12 pasos. Varios estudios asocian altos niveles de espiritualidad entre individuos en recuperación y bajos niveles de insidia y depresión, elevando los factores de protección entre los pacientes. Estudios sugieren que los pacientes con problemas de adicción pueden beneficiarse de la espiritualidad desarrollando destrezas de afrontamiento tales como sanación, resiliencia, mejor calidad de vida, y perdón (hacia otros y a sí mismo). El uso de la espiritualidad debe utilizarse sólo en pacientes que comparten creencias religiosas o espirituales. De ser impuesto, los beneficios no necesariamente estarán presentes.

Biografía del autor/a

Jonathan Echevarría-Marrero, Psy.D., Casa La Providencia (Centro de Tratamiento de Adicciones Hospitalario/Ambulatio)

Psicólogo Clínico en Casa La Providencia (Centro de Tratamiento de Adicciones Hospitalario/Ambulatio), San Juan, P.R. 

Arnaldo Cruz-Igartúa, M.D., Universidad Central del Caribe

Psiquiatra Especialista en Adicción en la Universidad Central del Caribe, Bayamón, P.R. 

John Van Doren, M.D., Universidad Central del Caribe

Anestesiólogo y Becario de Medicina de la Adicción en la Universidad Central del Caribe, Bayamón, P.R. 

Publicado

2020-03-24